miércoles, 24 de noviembre de 2010

LECTURAS, INDICIOS Y HOMBRES-TACHÁN



En "el secreto de las fiestas" (Francisco Casavella), Daniel un chico que se autodefine 'raro', al que le gusta hablar con su abuelo y tiene un padre que toca en una orquesta. Vive con sus abuelos en un pequeño pueblo, solo tiene las historias de su abuelo quién le tiene fascinado con su visión de la vida. Allí descubre los Hombres-Tachán y las reglas de "El secreto de las fiestas", antes de que su padre se lo lleve de vuelta a Barcelona.


- Regla primera. Descubre el indicio en lo evidente. Regla segunda. Sigue el indicio para que el mundo no te alcance. Regla tercera. Conoce al Tachán a través del indicio. Regla cuarta. Esto... es que hace tiempo que no las digo y se me han olvidado algo. _Mi abuelo se puso a pensar._ ¡Ya está! Regla cuarta. Guarda el Secreto aunque no lo conozcas.

- Ya me dirás cómo.

- ¡Qué poca intuición para el gran momento! ¡Repite y calla, que esto es alta sabiduría!

- Regla cuarta. Guarda el secreto aunque no lo conozcas.

- Regla quinta. Aguanta la incertidumbre: date prisa, no te muevas.

- ¿La qué?

- Es cuando no sabes lo que te va a pasar.

- ¿Y lo de darme prisa y no moverme? _ Pregunté como hubiera preguntado cualquiera. Mi abuelo no me hizo ni caso y yo me dije: "Pues esto será también alta sabiduría."

- Regla sexta. Escóndete entre la gente mientras bailas la conga.

- Difícil lo veo _Me atreví a opinar.

- Y es difícil, Pero aún estás a tiempo de volverte un paleto de estos de por aquí. Eso es fácil. Eso lo hace cualquiera. Y regla séptima. _Dijo al fin_ Reconoce que el secreto nunca termina.

- No entiendo. Si me estás explicando el secreto de las fiestas, y que tiene unas reglas, pero luego me dices que nunca se termina de saber, es como si no me lo dijeras.

- Pues ése es el secreto. O casi.

- Pero casi saber un secreto es como no saberlo.

(Fragmento de 'el secreto de las fiestas', francisco casavella. 2007)





09/03/09 - Regla primera. Descubre el indicio en lo evidente.


A mi me gustaba este libro y lo releí a principios del 2009 para distraerme durante los mediodías en el trabajo, para cambiar de rollo y no pensar en la mierda de situación laboral en la que estaba. Subía al terrado del edificio de la parte alta de la ciudad y releía a Casavella mientras esperaba a las 4 para volver a bajar. Esto parecerá infantil, estúpido, o romántico, como queráis decirlo, pero yo creo que mi "indicio" (el de Dani fue escaparse de casa y descubrir el Surf-party.) fue esa noche del 9 de Marzo que pasamos dentro de ese bar, escuchando una lectura dramática de Camus. Esa gente entregadísima, que amaban lo que hacían, se lo creían y contagiaban a todo el mundo que estaba allí con su energía. Si yo fuera un libro de Casavella, ahora viéndolo con distancia, habría descubierto un indicio. Aunque en ese momento no me diera cuenta.





14/03/09 - Regla segunda. Sigue el indicio para que el mundo no te alcance.



Siguiendo mi indicio, sin saberlo, el siguiente fin de semana aproveche mi día barcelonés para bajar al centro por la mañana a dar una vuelta y hacer cuatro fotos. La 'vuelta' se convirtió en un paseo de varias horas rodeando la Barceloneta, el Born, el Gótico y el Raval para volver a subir paseo de Gracia arriba, arriba, hasta mi casa. Recuerdo que no me pare en ningún momento, ni a comer, aunque un señor muy simpático, de una bodega de alguna callejuela que cruza la calle Hospital, me invito a un vinito con queso. Hasta que llegué a casa por la tarde. Me gustó ese centro tranquilo y transitado a la vez. Esas calles oscuras pero alegres. Hasta entonces yo solo conocía el Born de 6 años atrás, cuando llegué a Barcelona, trabajaba en el Bogatell y bajaba con Dani hasta coger el tren para volver a Vic. Me fascinó cada rincón y persona que me cruzaba por la calle como sino hubiera visto nada igual en mi vida, como si fueran las primeras calles que pisaba en 25 años.




23/03/09 - Regla tercera. Conoce al Tachán a través del indicio.


Siguiendo las reglas del yayo de "el secreto de las fiestas", ahora tendría que aparecer un hombre-tachán. Aparecer, apareció. Y a través del indicio. Puede. Ahora, "hombre-tachán"? Bailar, baila. Y raro lo es un rato. Me acuerdo de una frase de ese día, de pie, tomando un par de cervezas sin pensar que estaban cerrando el metro, y flipando con lo que cambiaban esas calles, y su gente, cuando ya no había ningún rayo de sol. "Que no huelan tu miedo". Y algo del 'ànima' y de 'l'hora del lector' pero no sabría reproducir más frases aparte de "Que no huelan tu miedo".

Ahora debería seguir con un "Guarda el secreto aunque no lo conozcas." y un "Aguanta la incertidumbre: date prisa, no te muevas.", resumiendo las dos reglas, en un par de frases. Seguí con mis visitas a este centro de la ciudad que hacia unas semanas que ocupaba parte de mis energías , por motivos que yo no controlaba mi vida dio un vuelco cuando nos quedamos en el paro y tuvimos que replantearnos nuestra vida de un día para otro. De estar encerrados todo el día trabajando, a tener las 24 horas para hacer lo que quisiéramos. ¿Que quería? Dedicarme a lo que me gustaba y vivir algo mas tranquila que en los últimos 4 años. También quería cambiar de aires y dejar atrás una etapa de mi vida algo pesada, ahora que tenia todas las horas del mundo para pensar lo que quería hacer... En verdad, verdad, quería buscar un piso en la Barceloneta y vivir frente al mar. Después de estar 2 semanas buscando piso encontré uno bueno, bonito y barato, en la Barceloneta no, pero en una de esas calles que llevaba unos meses que frecuentando y que, sin saber porque, me relajaban.

Me perdí (¿Escóndete entre la gente mientras bailas la conga.?) en esas entrañas de la ciudad, soñando y luchando al mismo tiempo por los proyectos que quería. Antes he dicho que sonaba un poco infantil, o romántico, pensar que este 'click' viene dado por una simple noche escuchando una lectura en un bar. Puede. Y a lo mejor, el "indicio" no fue este, sino otro que empezó muchos años atrás. Fuera cual fuera el motivo, y dejando a un lado todas estas reglas inventadas por Casavella, si que es verdad que le debo mucho a esta lectura, a ese hombre-tachán y a este cambio de mentalidad, que seguro que habría terminado haciendo, pero no habría sido ni tan rápido ni tan fácil. Núria y Monty dicen que "cuando las cosas son fáciles, son muy fáciles", puede que a día de hoy todavía estuviéramos inmersos en esa fría, triste y absorbente empresa que no nos aportaba nada, de nada, solo disgustos, mal humor y ataques de angustia.

Si esto fuera un libro, se podría terminar con un "cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia", per quedar-nos tan amples... o siguiendo con el símil de Casavella, "Reconoce que el secreto nunca termina."









No sabia las fechas exactas pero tengo unas amigas muy majas que parecen una agenda con patas, sobretodo cuando se trata de temas teatrales.