martes, 28 de diciembre de 2010

BALADA TRISTE DE TROMPETA "¿Y la madre?"

Director: Alex de la Iglesia
Intérpretes: Carlos Areces, Antonio de la Torre, Carolina Bang, Sancho Gracia, Juan Luis Galiardo, Enrique Villén, Manuel Tafallé, Manuel Tejada, Gracia Olayo, Santiago Segura.
Guión: Alex de la Iglesia
Fotografía: Kiko de la Rica

Música: Roque Baños


Exceso. Ruido. Violencia. Acción. Cansancio. Todas estas palabras podrían ir ligadas a alguna crítica de "Balada triste de trompeta". Después de verla, sufrirla y digerirla, puedo decir que me gustó. Mucho. Se echa de menos a Guerricaechevarría en el guión, hay problemas en la descripción de los personajes, no sabes de dónde salen ni que les pasa por la cabeza y eso es un grabe error a la hora de que el espectador pueda empatizar con ellos. Excepto Javier (Carlos Areces) que te explican su vida en un espléndido prólogo con un Santiago Segura sorprendente y una música de Roque Baños que pone la piel de gallina. Un inicio rompedor pero una historia con poco jugo.
"¿Por qué quieres ser payaso? ¿Te da miedo la vida? ¿Lo eran tus padres? ¿O es que quieres humillarte? Yo lo soy porque si no fuera payaso sería un asesino."(Sergio)
Dos tios que se disputan el amor de una mujer, podría resumirse todo en "esto", más propio de una canción de Raphael, de aquí el título de la peli, o Nino Bravo. Tiene algo de crítica a la sociedad franquista pero en mi opinión pasa muy por encima, aunque la escena del personaje de Carlos Areces con Franco, durante una de sus cacerías, y la conversación después del atentado de Carrero Blanco bien se merecen su sitio en el recuerdo. El resto de la película es ver como dos gallos se pelean por una rubia un pelín tonta y sobreactuada, llamada Carolina Bang. Y que a mi me recordó al personaje que se ha creado Patricia Conde en 'se lo que hicisteis', aunque no veo a Miki Nadal entrando con 2 metralletas para aniquilar a Dani Mateo.

Como entretenimiento me gustó, me divertí viendo cuando se cargaban a todo el mundo como si se tratara de un videojuego sangriento y me reí con las conversaciones de Javier (Areces) y Sergio (Antonio de la torre). Para mi lo mejor de la película, sin duda, Antonio de la torre. MARAVILLOSO. Lleno de matices, incluso cuando no hay nada dónde cogerse. Ahí esta. El payaso listo brillando como nadie.

Aunque el guión deje mucho que desear, después de reposar la peli en mi cabeza, podría sacar un mensaje de la película. Seria algo así como "si tiras mucho la cuerda, se rompe".

jueves, 16 de diciembre de 2010

TOMATES hormonas con patas


Crecemos. Es inevitable, y a veces no nos damos cuenta.
Como cuando te das cuenta que salen tomates de las semillas que plantaste un día de invierno en tu casa de campo. La planta creció sin apenas darte cuenta. Sin regarla ni hacerte cargo de ella. No me comparo con una tomatera pero si que crezco sin apenas darme cuenta. Y cuando me doy cuenta en lugar de aprovecharlo y coger carrerilla, me bloqueo. Y pienso en si no me estoy equivocando. Sino estaría mejor en otro sitio. En el campo. Cuidando de mis tomates. Dándole la brasa a Edu y cogiendo la bici para ir al pueblo de al lado.

Pero los tomates sí los sacas del huerto también viven. No en el campo, en una simple maceta pero con tierra adobada, de esa con trocitos de porexpan que venden en el chino de la esquina. Y no crecerá solo bebiendo agua de lluvia sino que tendrá que vivir gracias a cuidados y regadoras diarias. Pero vivirá y tendrá tomates igual o más buenos que en el huerto del campo. El único secreto es saber donde quieres vivir.
Donde quieres crecer y donde quieres tener tomates. Una vez saber esto. Ya puedes ir a por ello porque cuando lo sabes, lo sabes.


Yo, a mis 26 años, ayer vi que no lo tenia nada claro. Y que estaba creciendo. A lo mejor hacia una dirección que no me interesa. O que si me interesa pero no me apetece que me interese. "Apetece" no es la palabra. Me "jode" que me interese. Cosa que me toca bastante las narices cuando me pasa, por cierto. Porque suelo bloquearme, dar marcha atrás y huir por patas. A mi campo, con mis tomates del huerto, Edu y mi bici pintada con spray. Siempre he hecho lo mismo. Siempre no. Vale. Desde que tenia 14 años. ¿Porque esta vez tiene que ser distinta?