jueves, 6 de enero de 2011

RETRATOS DE UNA ANDALUCÍA

Yo quería hacer una especie de 'diario' con mis sensaciones de estos días en Andalucía, quería hacer una especie de "retratos" con alguna imagen y mis pensamientos de aquellos días, lo pensé cuando regresábamos en coche pero ahora no se por donde empezar. Como dice el niño de la selva "Tengo tantas cosas que decir que ya me ahogo".

Me gustaría poner una foto del pueblo de Mojácar y escribir cuando subimos al pueblo con esas vistas a nuestros pies, como desayuné en el bar 'raciones' de la plaza, cuando todavía se estaba evaporando la niebla matutina pero no hacia nada de frío y escuchaba a los ingles
es de la mesa de enfrente decir, en ingles, que había llegado su hijo para pasar las navidades. Y que cuando se fue la mujer de la familia diciendo "I'm going to work" yo pensé "A trabajar? De que trabaja una familia de ingleses en Mojácar pueblo?". O cuando subimos hasta lo alto del mirador y nos dejamos llevar por la canción que sonaba, "el sitio de mi recreo" de Antonio Vega, y descubrimos que el sonido salia de un bar y tomamos unos vinos calientes mientras cantábamos canciones de Vega y Los Chichos con el camarero que se las sabia todas, interrumpidos cada 3 canciones por un anuncio de spotify.

O cuando nos inventamos la vida de un señor que paso las fiestas de navidad solo, otro catalán , bueno, alcoyano, en Andalucía. Pensamos que era viudo, o que era un ejecutivo que estaba de paso, o que simplemente le gustaba estar solo en navidades porque no parecía triste. Cuando yo vi un partido de bàsquet con él, la final four del año pasado y hablamos de Raul, Ricky, Rudy, Navarro, Grimau,... y yo pensaba en preguntarle todo el rato por su vida pero solo nos divertimos un rato comentando las jugadas.

Como cuando fuimos a caminar por las montañas a recoger higos-chungos, con ese olor de pino y humedad, del atardecer y esa tranquilidad encontrada. Cuando te quedas mirando a través de las montañas, con sus cactus enormes, sus gatos, sus casas abandonadas, y no piensas en nada, y pueden pasar minutos y minutos sin que te des cuenta, hasta que se hace oscuro y decides volver porque te vas a perder y te van a echar de menos.

Cuando ves que tu padre, ese que no quería venir porque decía que habían demasiadas horas de coche, y se pasa los 4 días llevándonos en coche de un pueblo a otro, con su CD de Medina Azahara, el que le grabó su amigo argentino y que siempre lleva en la guantera junto a ese que sacaron los Monjes del Garraf, a cuestas. Y se para en seco cada pocos kilómetros, volviendo de Cabo de Gata, y baja del coche diciendo "mira, mira!!" y vuelve a entrar con un trozo de planta diciendo "Es mostassa", con una sonrisa de oreja a oreja porque sabe que la va a plantar en su terraza del Estartit cuando llegue. Es muy grande mi padre cuando esta contento.

Cuando el 31 te das cuenta de que en Andalucía se esta de puta madre y te lo pasas genial sin tus responsabilidades, sin tocar el ordenador ni pensar en vídeos, ni fotos, solo en 'no hacer nada' desde que te levantas hasta que te duermes, pero que también echas de menos a tus amigos de Barcelona, y piensas que ojala pudieran ver lo que tú estás viendo, pero que con un poco de suerte les enseñaras las fotos y los vídeos cutres que has grabado con tu teléfono nuevo, aunque en ese momento sigues echándolos de menos. Y te quedan unos mensajes
de 'Fin de año' sensibleros y ñoños que, etílicos o no, en Barcelona no los habrías escrito en tu vida.

Hay muchos más "cuando..." pero hemos vuelto y los demás me los guardo para cuando la realidad me vuelva a invadir.

Si quieres puedes ser lo que otros quieren que seas,
un barquito de vapor yendo favor de la marea
pero, tu y yo sabemos que la realidad es fea,
en este mundo Don Quijote mataría a Dulcinea, niña.


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