lunes, 11 de abril de 2011

destripando TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MI jonás trueba

Ramiro y Andrea lo han dejado después de unos años de relación. Andrea se ha quedado el piso donde vivían los dos y Ramiro se ha ido a vivir en casa de su madre y de su abuela. Se encuentran de vez en cuando para hablar del nuevo futuro separados y a simple vista parece que tienen una no-relación estable y bien resuelta. A simple vista.

I
La última carta

Estoy más con mi abuela, me cuida mucho, me hace el desayuno por la mañana, como mucha verdura y cosas sanas. (Ramiro)

Roces caminando. “Te has cortado el pelo, no?” conversaciones para perder el tiempo sobre cosas del futuro. A él le apetece desaparecer. A ella le llama por teléfono alguien. A él le parece que es un amigo, le dice ella “estoy con un amigo ahora.”. A él le apetece ir a tomar algo con ella. Primer cambio de opinión de muchos. Ramiro es un tio que parece que solo tenga una dirección en esta vida pero va dando tumbos, y más tumbos. Ella ha dejado de fumar. Él la besa.

Andrea: ¿Pero que estamos haciendo?
Ramiro: Nada, no estamos haciendo nada, estamos bien.
Andrea: No estamos bien, pero si esto es absurdo, Ramiro.
Ramiro: Bueno, me has llamado tu, no?
Andrea: Si, te he llamado yo pero tu también me has llamado a mi.
Ramiro: Pero la primera vez llamaste tu. Ademas, yo no quería venir.
Andrea: Joder, pues habérmelo dicho.
Ramiro: No te lo he dicho porque también queria verte.


II
Las inquietudes de Ramiro Lastra


Lucas: No me gustaría ensuciar la amistad con algo así, por eso esto tiene que ser algo muy higiénico, hay que olvidarse de los sentimientos. Porque, a mi Silvia no me gusta, por eso me caso con ella. Porque en esto no puede haber este tipo de interferencias, sabes?
Ramiro: Pues te la has follado unas cuantas veces.
Lucas: No, no. Es que follar no tiene nada que ver con esto. Esa es tu mentalidad, tio. Por eso tu no follas, Ramiro.


Creo que a partir de que aparece Lucas, la peli en lugar de llamarse “todas las canciones hablan de mi” debería llamarse “Ramiro y las mujeres”. Porque a través de todas las mujeres que aparecen: Irene, Silvia, Elena y como no, Andrea hacen una radiografía de Ramiro.

Me encanta como acaba este episodio, con “Crujidos" de Nacho Vegas. Con los chicos y Silvia bailando en el bar y Ramiro diciendo “¿te apetece follar?” a todas las mujeres que encuentra.


III
La paradoja matemática de la nostalgia

Creo que organizan reuniones de antiguos alumnos, pero no se, a mi me pone un poco nerviosa ver a la gente que ya he dejado de ver. Me causa una sensación extraña, no puedo forzar ese tipo de reencuentros. Alguna veces he ido a reuniones así y no se, acabo rodeada de gente que creía que conocía pero no conozco de nada, son caras en mi álbum de fotos y detrás de ellas no hay nada, hablo en pasado, utilizo verbos en pretérito y me invento las cosas. ¿Tu sigues con Andrea? (Irene)

Ramiro en casa de su madre, y su abuela, en su antiguo barrio, en su antigua habitación. Un montón de recuerdos que se le abren en cada cajón o carpeta que encuentra. Los recuerdos, buenos o malos, siempre vuelven. Yo tengo la teoría de que los recuerdos malos al cabo de muchos, muchos años, al volverse nostálgicos ya dejan de ser malos.

Ramiro se reencuentra con Irene y se hace la victima delante de ella para dejar a Andrea en un segundo plano. Irene lo ha dejado con Jaime. Irene besa a Ramiro. Andrea escribe a Ramiro.

Irene: El paso del tiempo, no se como puede haber parejas que resisten a eso. Yo creo que todas las parejas tienen su fecha de caducidad solo que algunas hacen como que no se han enterado.
Ramiro: Yo creo que también es el miedo al fracaso. Y a la vez tienes todos esos tópicos en la cabeza, la idea de que el amor no es para siempre de que el amor se acaba.
Irene: Es que el amor no es para siempre, el amor se acaba. Es inevitable.
Ramiro: Inevitable. Odio esa palabra.