lunes, 29 de agosto de 2011

TOUT EST PARDONNÉ mia hansen-love.

Dirección y guión: Mia Hansen-Love.
Países: Francia y Austria.
Interpretación: Paul Blain (Victor), Marie-Christine Friedrich (Annette), Victoire Rousseau (Pamela de niña), Constance Rousseau (Pamela adolescente), Carole Franck (Martine), Olivia Ross (Gisèle), Alice Langlois (Judith), Pascal Bongard (André), Alice Meiringer (Karine), Katrin Daliot (Agnès).


Es la última primavera que Victor (Paul Blain), su mujer Annette (Marie-Christine Friedrich) y Pamela (Victoire Rousseau), la hija de ambos, pasarán en Viena. Se mudarán pronto a París y allí todo cambiará. Annette cree que es la ciudad lo que está consumiendo las energías de Victor. Que sea un irresponsable, que desaparezca días y noches enteros, es para ella motivo de dolor, pero la esperanza de que por fin asuma un compromiso sobre su vida en común, sigue intacto. París no consigue nada, al contrario, parece empeorar las cosas: Victor se ha enamorado de una joven drogadicta con la que por fin puede buscar sin remordimiento sus propios paraísos artificiales. Han pasado once años, Pamela tiene 17 años (Constance Rousseau) y quiere reencontrar al padre y comprender al hombre.


Primer largometraje de Mia Hansen-Love , guión y dirección. (directora también de "Le père de mes enfants" unos pocos años después). La hermana de Víctor le dice en un momento concreto de la película "En vez de soñar con una vida de asceta, sé pragmático. Márcate metas concretas que puedas alcanzar." porque no sabe vivir, o no vive como viven los demás. El espectador en la primera parte del film no sabe a que se dedica Víctor a lo largo del día, su mujer le recrimina que lleva un mes encerrado en casa, ella llega por la noche y no nota ningún cambio en él, no sabe que hace. Ella vive, lo hace todo, niña, trabajo, casa, pero Víctor esta encerrado en su santuario y no parece que le llene mucho. Tienen una hija de seis años con lo cual llegamos a pensar que ese ritmo de vida pasivo y nada frenético es parte de la monotonía del personaje.

Sabemos, en la segunda parte del film, a que se dedica Víctor en sus horas libres. Es escritor, no escribe mucho, pero es escritor. No quiere trabajar como profesor porque le da pánico enseñar, eso si, cada dia cuando cae la noche sale de casa y va en busca de alguna substancia que le ayude a destaparse y creer que hace "algo" en su vida. Víctor bebe, baila, fuma,... se codea con "la crème de la crème" de los barrios bajos de Viena y Paris con una estética más acorde con el cine quinqui de los 80 en España.

Annette, la mujer, la gran "perjudicada" de esta historia. Se hace cargo de todo hasta que explota, no quiere este ambiente de gritos, de bipolaridad, para su hija. Abandona a su marido y se vuelve a Viena. Unos años después, esta mujer que al principio del film a nosotros, al espectador, nos da pena y podemos comprender que abandone a su marido. Cuando a lo largo de los años vemos que Víctor ha 'rejuvenecido' y intenta hacer una vida más acorde con la que le tocaría. Nos parece algo más retorcida y oscura. Y por lo contrario, Víctor, el abandonado, el dejado de lado, él que lo terminaba todo a gritos, gamberro y desubicado, nos parece algo más humano.



Me gusta el affaire de Víctor con la chica de la fiesta, a ritmo de una versión de 'Lola' de The Kinks. Y me parece rara la introducción del personaje de la amiga de Pamela, la amiga de la hija de Víctor. O Paul Blain es demasiado expresivo o recortaron la película sin finalizar esta posible historia, ¿solo a mi me pareció intuir que podría haber un flirteo del padre con la amiga de su hija?

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